Preservación de los órganos

Tiempo de preservación de los órganos

El tiempo es crítico cuando se trata de trasplantes de órganos. El corazón humano, por ejemplo tiene que ser trasplantado de cuatro a seis horas después de su recuperación o ya no podrá ser usado. Las condiciones de preservación van a variar en función del órgano o tejido del que se trate. La técnica de preservación empleada debe ser sencilla y asequible a cualquier centro. El tiempo es un factor muy valioso. Véase el gráfico abajo para ver el plazo de tiempo que tiene cada órgano entre su recuperación y trasplante para seguir siendo un órgano viable.

 

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Tiempo de preservación de los órganos

En el caso del riñón es el órgano que más tiempo alcanza para ser trasplantado, siempre teniendo en cuenta las condiciones sean favorables.

Los órganos trasplantados deben mantenerse en forma adecuada, en el período que dura desde la extracción hasta que son implantados en los pacientes, algo muy importante.

 


Principios de la preservación

El más importante es la hipotermia. De por sí, sin ninguna solución, permite mantener la funcionalidad de algunos órganos, en trabajos experimentales, durante cuatro a seis horas. Sin embargo, otra serie de factores, tanto celulares como bioquímicos, son importantes también, como la estabilización de las membranas, que impide el edema celular y la disfunción primaria de los injertos. Lo segundo es evitar el daño por repercusión, que está asociado a la acumulación de radicales libres de oxígeno y otros tóxicos, lo que no sólo produce un problema en el receptor, sino que también ocasiona daño celular. Por lo tanto, si se quiere encontrar una solución de preservación adecuada, se debe evaluar cada uno de estos elementos. Las soluciones de preservación pretenden disminuir y frenar todos los procesos de degradación celular y permitir que los órganos funcionen adecuadamente. Las soluciones de preservación que existen actualmente y que son las madres de muchas otras tienen alrededor de 25 componentes diferentes en proporciones diversas. El aspecto de la baja temperatura, que disminuye la actividad enzimática, la tasa metabólica, lo que teóricamente permitiría que los órganos duren más está siendo revisado, en este momento hay algunas líneas de investigación que han demostrado que pre-tratando un órgano con sangre, incluso a temperatura normal o cercana a lo normal antes de implantarlo, en vez de guardarlo exclusivamente en frío, se podría mejorar la función pos-trasplante.

Una solución de preservación debe mantener la estabilidad de la membrana celular para evitar la permeabilidad y el edema; mantener las reservas energéticas de la célula; impedir la infección de los órganos y evitar el daño por radicales libres de oxígeno, ya sea evitando su formación. En suma, una solución debe tener nutrientes, impermeabilizantes y antibióticos. El proceso de preservación se inicia en muchos casos antes de la extracción del órgano del cadaver, utilizando el sistema circulatorio como medio de infundir estas soluciones y así drenar la sangre.

Estrategias para evitar la disfunción del injerto

Una solución de preservación y la cadena de frío adecuada no bastan para evitar la insuficiencia primaria del injerto, sino que además se debe hacer una buena selección y mantención del paciente, que no esté hipertenso, infectado y tenga la edad adecuada.

 

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Preservación y transporte de los órganos

 


 

Espero que os haya servido de ayuda la información.

Saludos cordiales.

 

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